Sus propuestas audaces y visionarias, tanto en los repertorios sinfónicos como en los de ópera, llevaron a Kent Nagano a ocupar posiciones privilegiadas en orquestas de gran tradición y reconocimiento a nivel mundial.

Fue director musical de la Orquesta Sinfónica de Berkeley, la Ópera Nacional de Lyon, Orquesta Hallé, Orquesta Sinfónica Alemana de Berlín, Ópera de Los Ángeles, la Estatal de Baviera, la Orquesta Sinfónica de Montreal y actualmente es el director de la Orquesta Filarmónica de Hamburgo.

A su reputación de director innovador, por sus interpretaciones claras y elegantes, se suma su fama de altruista, -como él mismo lo señala- “busca ser embajador de causas sociales que dejen huella en pro de una comunidad”, una causa que nació a partir de sus estudios en sociología y, posteriormente, en música.

Su primera visita a Colombia fue en 2013 con la Orquesta Sinfónica de Montreal, en el marco de una gira que estaban haciendo por Latinoamérica. En 2016, en su segunda visita, llegó a Colombia para que en un mismo concierto se unieran dos de sus más grandes pasiones: dirigir y contribuir a una causa social.

En esta oportunidad, Kent Nagano dirigió el concierto binacional en el que las protagonistas fueron la Orquesta Filarmónica de Bogotá y la Orquesta Filarmónica del Estado de Hamburgo, que unieron su talento para interpretar Carmina Burana, de Carl Orff, una de las obras cumbre del repertorio universal, que en esta ocasión apoyó al programa social Cien Mil Niños al Mayor, del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, cuyo propósito es cambiar la vida de los pequeños de colegios distritales de Bogotá, en especial los que están situados en zonas menos favorecidas, permitiendo un encuentro con las diferentes artes escénicas que se presentan en el Mayor.

 

Orquesta Filarmónica de Bogotá: Háblenos de su trabajo por las causas sociales y por qué le gusta hacerlo?
Kent Nagano: Mis colegas de la Orquesta Filarmónica de Hamburgo y yo, siempre hemos querido ser embajadores de estas causas y lo que se pueda hacer por ellas desde la música. Estamos muy entusiasmados de venir a Bogotá con la Orquesta de Hamburgo, que visita por primera vez este país, y queríamos hacerlo dejando huella. La idea no era solo venir a hacer un concierto, sino colaborar y realizar un concierto benéfico que genere algunos fondos y de pronto, por qué no, dejar algunos momentos especiales y ofrecer oportunidades educativas y culturales para los jóvenes.

 

OFB: Es la primera vez que usted dirige una orquesta colombiana. En ese sentido, cuál es su percepción del nivel musical de la Orquesta Filarmónica de Bogotá?
KN: Todavía no conozco bien a la Orquesta, pero tengo que decir que un amigo mío de San Francisco, que hizo parte de la OFB, habla por todo lo alto de ella, así que estoy seguro que si mi amigo habla de esa forma es porque es una gran orquesta.

 

OFB: Usted va a dirigir la Orquesta Filarmónica de Bogotá, junto con algunos músicos de la Orquesta Sinfónica de Hamburgo en la obra Carmina Burana. Qué expectativas tiene de este concierto? 
KN: Carl Orff fue uno de los pocos compositores del siglo XX que se ha perpetuado, no todos los buenos músicos lo han logrado tan rápido. Su estilo se caracteriza por ser romántico, flexible y danzante. Por eso resulta interesante combinar este estilo propio de Orff con el de las orquestas de Hamburgo y de Bogotá. Para nosotros es importante también compartir nuestra música, nuestra cultura y aprender por medio del intercambio de ideas, que es lo que hemos hecho con la OFB.